Un mosaico de buenas prácticas para una Iglesia visionaria
En la sala Pablo VI, se dedicó una intensa tarde a compartir experiencias sobre la puesta en práctica de la sinodalidad en las Iglesias locales. Más de quince testimonios procedentes de todo el mundo han demostrado la viabilidad de proyectos inspirados en un espíritu de compartir, colegialidad, cooperación e integración de actitudes y carismas. Se escucharon múltiples voces procedentes de familias, comunidades religiosas, centros educativos y parroquias. Grech: «La sinodalidad no se enseña, se vive, y es contagiosa».»